¡No te lo puedes creer! Resulta que no es sprint… es una carrera de obstáculos.

Toda mi vida profesional y laboral he escuchado de mi papá que me dice: “La vida laboral no es una Sprint, es una Maratón.” Lo que me quiso trasladar es que la vida profesional ètica no es una carrera que se gana en un plazo corto a máxima velocidad. Es una carrera que se recorre a paso sostenido por mucho más tiempo. Pero el mundo de la hospitalidad no es ni una, ni la otra… Es una carrera de obstáculos. Ningún cliente se comporta como el anterior en el mundo de los Airbnb y la mayoría asume que tienen el derecho a muchas cosas, por el hecho de alquilar una propiedad por un periodo corto de tiempo. Vaya que no estábamos listos. Pero hemos ido aprendiendo de los mentores que conseguimos y de las soluciones que nuestro equipo ha encontrado para otras situaciones.

Bueno… y lo de los clientes es uno de los puntos críticos de la profesión. Recuperar nuestras propiedades y darnos cuenta que no estaban tan bien cuidadas como pensamos, fue una sorpresa para la que no estábamos preparados.

Definitivamente esperar que las personas cuiden de las cosas como uno las cuida, es una de esas expectativas que no se llenan. Esta sorpresa si fue una que personalmente me pegó. Crecí creyendo que las cosas hay que cuidarlas. Que si te confían algo es un honor y que te sientes honrado y comprometido con responder y cuidar esos tesoros incluso mejor que si fueran propios.

Así que nuestro compromiso es cuidar y atesorar lo que nos sea encomendado. Cumplir con nuestra promesa, “Estas en Buenas Manos”.

¿Te atreves a confiarme tu inversión? Gracias por leerme.